miércoles, 17 de abril de 2013

"Larga vida y prosperidad."

¿Sabes lo que es cuando nadie cree en ti?

¿Alguna vez has corrido ilusionado a contarle a alguien tu gran sueño, y te ha derrumbado con un simple "Tú no vales para eso"? ¿Conoces la sensación?

Guardo recuerdos grabados a fuego de cada vez que alguien desconfiaba de mi capacidad para escribir. Pero también lo hago de cada halago sincero.

Yo, ahora, a los quince años, he tenido la suerte de encontrar a gente que me recuerda cada vez que puede que debo llevar a cabo mis metas. Que he de ponerme a fuego con ello y conseguir mis grandes motivaciones.

Y es que la solución es fácil.

NO-TE-RINDAS.

No te dejes engañar por la gente que te dice "sé realista". No seas como ellos. No confundas improbable con imposible. No olvides que el trabajo duro y el esfuerzo te llevan al fin del mundo, y que sólo tenemos una vida y hay que vivirla. No cometas el error de encontrarte con que tienes cuarenta años y te levantas todas las mañanas para ir a un trabajo que te amarga y te consume. ¿No querías ser astronauta? ¿Fotografiar el océano? ¿Descubrir la cura para el cáncer? Da el primer paso. Retrocede si es necesario, hasta volver a encontrar la desviación que te lleva por TÚ camino. Da lo mismo que tengas que escalar montañas inmensas. Ten siempre el premio en mente. Y, cuando llegues a la meta, observa la persona en la que te has convertido. Has pasado de ser un simple soñador, a un luchador y un triunfador.

Tal vez no vayas a aparecer en los libros de historia, pero morirás orgulloso y con el corazón henchido y el alma llena.

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