lunes, 30 de enero de 2012

Las mañanas heladas son perfectas para hacer fotos. Cuando al salir de casa, al rededor de las ocho, aún es de noche, puedes ver cómo las luces traseras de los coches colorean el humo del tubo de escape. Si paseas, ves brillar la superficie, cubierta de hielo, de los bancos.

Cuando, pasadas las nueve y media, ya hay una buena luz, las ramas desnudas de los árboles, cubiertas de rocío, forman un paisaje precioso con tejados y chimeneas humeantes como fondo, especialmente vistas desde la ventana del aula de Biología.

En mañanas como esta me arrepiento de no haber traído la cámara.

miércoles, 25 de enero de 2012

Heavier Than Heaven

Leer Heavier Than Heaven resulta un tanto entristecedor. Te das cuenta de lo genial que era desde pequeño, y te fijas en que lo único que teníais en común era la falta de miedo a los animales relativamente peligrosos y la sensibilidad respecto a las necesidades y el dolor de los demás. Nunca dibujaste tan bien. Nunca tocaste ninguna melodía de oído. Nunca resultaste fascinante a nadie.

Luego encuentras otras similitudes. Esconderte en tu propia casa. La seguridad que te reportan los espacios pequeños. Intentar agradar a papá. El tic nervioso. Permanecer sentado en silencio durante horas enteras, sin necesidad de cruzar dos palabras con nadie.

Vas viendo cómo cambia, se vuelve antisocial e incomprendido. Te identificas.

Hasta que llegas a un punto en el que no tienes la certeza de querer ser como él.