martes, 22 de enero de 2013

La razón de por qué estoy sola.

Supongo que Mari tiene razón en eso de que soy demasiado exigente. Pero es normal, soy la clase de chica que se pone los cascos, enciende el mp3 y se ve pasar frente a sus esporádicos reflejos, bailando por toda la casa en calcetines, probablemente al son de My Chemical Romance. Y quiero a alguien acorde conmigo.

Alguien con quien bailar sin saber en su habitación -no tiene que querer, me vale con que se deje medio convencer-; que le gusten un par de grupos de los que me gustan a mí, para ir a conciertos y dejarnos la garganta allí, para volver afónicos a casa y que me diga con voz ronca "te quiero" antes de dormir.

Alguien a quien le guste el cine tanto o más que a mí, para poder acurrucarnos en el sofá bajo una manta y ver desde El Señor de los Anillos hasta Star Trek, pasando por diversos superhéroes y piratas. Que me descubra Star Wars y mil sagas y pelis' más. Que soporte las sesiones de filmes de dibujos animados, y algún anime que otro; pero, sobre todo, tiene que gustarle Doctor Who.

Alguien creativo, no importa si escribe, dibuja o compone, lo que sea, pero que le guste compartirlo conmigo.

Pero creo que lo más importante de todo es que sea como un niño. Da igual si tiene quince o veinticinco años, si es mi vecino o vive en Sevilla, si mide un metro y medio o casi dos; al diablo con los números, dame alguien que se sienta joven, que tenga ganas de afrontar retos, que sea curioso, imaginativo...

Un Peter Pan que me pida que yo sea su Wendy.