Pasa, pasa. Por favor, ponte cómodo. Disfruta de esta sucesión de palabras, tantas veces inconexas, pero nunca vacías, y si lo encuentras oportuno, qué demonios, deja un comentario.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Se busca revolucionario.
Me gustan los hombres que tienen las cosas claras. Que pueden pasarse horas hablando de un tema que les apasione, sabiendo bien lo que dicen. Sobre todo cuando hablan de política, de comunismo. No hay nada que yo pueda gozar tanto como observar a un hombre con la mirada perdida en la lejanía, exaltado por aquello que me está contando. Oír cómo cita nombres, fechas, sucesos... que yo sólo conozco vagamente, y que me explique, y que lo disfrute.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Habla la leyenda, de una chica dragón, viajera del tiempo.
Las cosas ocurren. O no lo hacen. Pero no le importa. El dragón sigue mirando al Doctor, intentado seguir el ritmo de sus pensamientos, sobrepasándolo en ocasiones, y quedándose atrás muchas veces, aunque cada vez menos.
El tiempo pasa, pero el dragón está demasiado ocupado pensando como un señor del tiempo.
Y en instantes fugaces, se pregunta cuánto de bueno es eso.
El tiempo pasa, pero el dragón está demasiado ocupado pensando como un señor del tiempo.
Y en instantes fugaces, se pregunta cuánto de bueno es eso.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Aquí sueño despierta.
Tal vez soy demasiado exigente.
Quiero un hombre que escriba para mí. Que me abrace, tumbados en la cama, y comience a susurrarme al oído. Que quiera despertarse a mi lado por las mañanas. Que siempre esté buscando la forma de pasar tiempo conmigo. Que le guste que juguemos juntos y me tenga paciencia mientras estoy aprendiendo. Que me vea preciosa, y que me lo demuestre no sólo con palabras, sino con actos. Que le enloquezca besarme, pero aún más que le bese yo. Que le guste llevarme abrazada por la calle. Que me presente a sus amigos. Que me ofrezca ir a su casa a cenar en Nochevieja.
Que me diga "Eh, pongamos Nirvana de fondo para hacer esto aún más perfecto". Que se despierte antes que yo y se quede en la cama, mirándome dormir. Que sonría cuando le pregunte "¿Sexo y desayuno o desayuno y sexo?"
Que, un día, uno de sus amigos me diga "eres una chica muy afortunada, él me contó que quiere casarse contigo".
Quiero un hombre que escriba para mí. Que me abrace, tumbados en la cama, y comience a susurrarme al oído. Que quiera despertarse a mi lado por las mañanas. Que siempre esté buscando la forma de pasar tiempo conmigo. Que le guste que juguemos juntos y me tenga paciencia mientras estoy aprendiendo. Que me vea preciosa, y que me lo demuestre no sólo con palabras, sino con actos. Que le enloquezca besarme, pero aún más que le bese yo. Que le guste llevarme abrazada por la calle. Que me presente a sus amigos. Que me ofrezca ir a su casa a cenar en Nochevieja.
Que me diga "Eh, pongamos Nirvana de fondo para hacer esto aún más perfecto". Que se despierte antes que yo y se quede en la cama, mirándome dormir. Que sonría cuando le pregunte "¿Sexo y desayuno o desayuno y sexo?"
Que, un día, uno de sus amigos me diga "eres una chica muy afortunada, él me contó que quiere casarse contigo".
lunes, 3 de septiembre de 2012
Donde hablo de cosas bonitas.
He expresado muchas cosas a través de toscas líneas en este pequeño espacio que es mi blog. He hablado de la felicidad más absoluta que alguien supuso para mí, del dolor cuando no puedes dejar de amar pese a los cambios en las circunstancias, y del agradecimiento hacia todo lo bueno que me trajo esa persona. Pero hay algo sobre lo que no he escrito aún. Y es una de las cosas más importantes en mi vida.
Holi, Magdi, sí, estoy hablando de ti.
Llevas mucho, mucho tiempo conmigo. En todo lo bueno, y en todo lo malo. Y ha sido realmente maravilloso descubrir que cuando me hundí de verdad, tú te preocupaste y te quedaste a mi lado, cuidando de mí. Sé que sin ti, sin tu forma de sacarme sonrisas, de preocuparte, de escucharme e intentar ayudarme... no podría seguir adelante.
Ya sabes cuantísimo te quiero, y todo lo que te valoro, pero quería recordártelo un poquito. Darte las gracias por cada conversación aleatoria cuando estoy llorosa, y por cada vez que demuestras lo madura que puedes llegar a ser, cuando te voy con mis problemas.
Te quiero, princesa.
Porque eso eres, la princesa Magdalena, del castillo custodiado por la chica dragón.
Holi, Magdi, sí, estoy hablando de ti.
Llevas mucho, mucho tiempo conmigo. En todo lo bueno, y en todo lo malo. Y ha sido realmente maravilloso descubrir que cuando me hundí de verdad, tú te preocupaste y te quedaste a mi lado, cuidando de mí. Sé que sin ti, sin tu forma de sacarme sonrisas, de preocuparte, de escucharme e intentar ayudarme... no podría seguir adelante.
Ya sabes cuantísimo te quiero, y todo lo que te valoro, pero quería recordártelo un poquito. Darte las gracias por cada conversación aleatoria cuando estoy llorosa, y por cada vez que demuestras lo madura que puedes llegar a ser, cuando te voy con mis problemas.
Te quiero, princesa.
Porque eso eres, la princesa Magdalena, del castillo custodiado por la chica dragón.
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