jueves, 16 de octubre de 2014

Mientras nos quede la poesía.

Lléname de poesía.
Tengamos por hijos sabios.

Bailemos bajo las estrellas
y luego
lléname de poesía.

No me saques a cenar
pero trae siempre el pan a casa.
Y junto al pan, poesía.

Y así, aunque Miseria lo reseque todo,
tú y yo nos mantendremos mojados,
calados hasta los huesos.

Sobreviviremos
tú y yo a todo
mientras nos quede la poesía.