Si hay algo que me enseñaron los cuentos, fue que tener miedo no es incompatible con ser valiente. Es más, todo lo contrario, si no tienes un miedo al que enfrentarte, no puedes ser valiente.
Sólo uno de mis personajes es auténticamente valiente. Alex. Una chica con mi pasado, que en su presente decidió dar el paso que yo nunca di. Le rompió un par de huesos y, aún más importante, humilló a uno de esos cerdos que la ridiculizaban, empujaban y se reían de ella en su cara. Y entonces se tiñó el pelo de rojo. Algo simbólico. Ella es la auténtica chica de fuego de dragón.
Yo soy una chica gato. Tengo un cascabel, y un chico gato me lame las heridas. Él es quien me hace fuerte, y quien me va ayudando a superar mis miedos. No tenéis idea de lo bonito que es tener a un chico gato que te cuida. Que te dice "sé que tú puedes" cuando nadie cree en ti.
Éso es lo que nos hace valientes. La confianza de alguien a quien queremos. Ahí radica nuestra fuerza. En el amor.
Sólo uno de mis personajes es auténticamente valiente. Alex. Una chica con mi pasado, que en su presente decidió dar el paso que yo nunca di. Le rompió un par de huesos y, aún más importante, humilló a uno de esos cerdos que la ridiculizaban, empujaban y se reían de ella en su cara. Y entonces se tiñó el pelo de rojo. Algo simbólico. Ella es la auténtica chica de fuego de dragón.
Yo soy una chica gato. Tengo un cascabel, y un chico gato me lame las heridas. Él es quien me hace fuerte, y quien me va ayudando a superar mis miedos. No tenéis idea de lo bonito que es tener a un chico gato que te cuida. Que te dice "sé que tú puedes" cuando nadie cree en ti.
Éso es lo que nos hace valientes. La confianza de alguien a quien queremos. Ahí radica nuestra fuerza. En el amor.
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